Para ti

Es curioso como se tienen pequeños vacíos mentales durante el proceso de enamoramiento, es decir, no recuerdo la primera vez cuando estreché tu mano, ni que pasó por mi mente en ese instante, pero sí recuerdo esa primera vez que te tuve a mi lado y me sentí tan próxima a ti.

Lo recuerdo porque fue ahí donde supe, que de algún modo te conocía desde hacia tiempo atrás y que por alguna razón nos estábamos encontrando, tiempo después me di cuenta que no era que te conociera sino que siempre te había esperado.

¿Cómo no hacerlo? si tan solo pasas a pocos metros de mí, y tu energía vibrante provoca un agitamiento en mi corazón, haces que me desconecte del ambiente y solo pueda enfocarme en tus pasos, en sentir el vaivén de tu pelo, en escuchar tu respiración y concentrarme en tus movimientos.

Sabes, dentro de los recuerdos de ese primer acercamiento contigo, es saberme impresionada por ti, tal como ahora, es complicado describir lo que produces en mí, hay momentos en los que te odio, otras veces me frustras pero la mayor parte del tiempo me siento atontada y perdidamente enamorada.

No te puedo decir que sé a donde voy, que sigo una línea hacia mi futuro, que tengo una meta ya trazada que sigue esa línea, en este momento haz cambiado esa dirección y me he encontrado con todos estos recuerdos apabullándome para darme cuenta que quiero trazar una extensión a esa línea pero a tu lado.

Es una lástima que esa extensión no pueda trazarse porque ya está trazada hacia otra dirección, pero sabes, los pocos momentos en los cuales te puedo sentir y te puedo ver, hacen que esa línea se vaya formando aunque sea solo en la imaginación.

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*